Día a día

05/05/2012

Si te odio por un momento se me hace imposible no volver a quererte y a encerrar ese sentimiento en lo más profundo de mí.
Me da igual que llueva, que nieve o que haga sol... Me da igual comportarme como estúpida, vender tu corazón o incluso el mío, traicionarme a mi misma y sentirme estúpida, porque se que voy a hacer todo lo posible por remendar los descosidos y con solo dos puntadas.
Luego estás tú, con los ojitos verdes, que me miran y me pidan que te quiera y creo que son sinceros. Tienen un aire un tanto frío, escondido por detrás, pero los quiero, quiero esos ojos y te quiero a ti.
Haces todo lo posible para que sea especial, una cena, tu carne poco hecha, a la  luz de las velas, en una ventana, frente a la Ópera viendo llover en Madrid, es hermoso.
Es hermosos observarte mientras duermes, despertarme y ver su ojos, tu boca y besar tu lunar.
Y acariciarle la espalda, que me intentes hacer cosquillas y mirarnos a los ojos, diciéndonos que nos queremos con la mirada.
Le amo, con todas sus cosas, con las que tiene y con las que no.
Vamos rozando la perfección como una recta que se acerca a cero, cada vez más, hasta el infinito y no lo toca nunca, eso, es lo especial.


Paula.


 Así
La verdad se me hace eterno no vertele, horrible no besarle e imposible no quererle.
Son  cosas básicas que me pasan con él, entre muchas.
Esta sensación va en crescendo. Crece como los días, como el paso del tiempo.
Mentiría si dijera que puedo dejar de quererle de la noche al día, que me acuesto algún día sin pensar en él. Si le odio a más no poder  cuando debería odiarle y sin embargo no puedo...
Es especial, es él.
Ha sido encontrar un pedacito de cielo, en el que no importa cuánto tiempo pase, cómo pase o qué día pasó.
"Me quedaría así toda la vida"
Así, con él. A su lado.
La piel suave, tanto que no cansa acariciarle, tanto que no me cansaría nunca de mirarle, de observale mientras no me ve, de quererle, de besarle.
No me cansaría nunca ahora y no quiero que esa sensación cese, no quiero que pase, que dejemos de sentir. Ni dejar de verle como la persona más increible de mi mundo, ni de querer pasar miles de momentos a su lado.
Y es que creo que empieza a actuar en mí como una droga, adictivo...
+"No leíste mi prospecto"
-"No suelo hacer esas cosas"
Ahora solo puedo quererle y que no acabe.
Paula.

 21.03.2012 ~  23:54

No es solo esto, somos nosotros.
Cuando caes, te ves de rodillas después de un día de 45 horas o más, eterno.
Ansiedad, felicidad, suspense, descanso...
Demasiadas emociones, sensaciones y estados de ánimo para un cuerpo de 50 kg.
Será él que me trae de cabeza.
Será París.
Será la lluvía que no para, que acapara las aceras, que no me deja dormir.
Que me acuesto viendo gotas que se deslizan por el cristal, desde la cama y amanezco mojada y con las hojas en un charco.
Que buena lección de vida: ahora todo, luego nada.
Y luego después, un universo.
Luego tú.
Con tus deseos y los mios; los tuyos, son tuyos y mios; los míos, son míos y tuyos.
Somos nuestros, somos.
Y si la primavera quiere empezar cargada de lluvia y con el cielo gris, adelante.
Las cosas no son tan básicas ni tan ceñidas y los muros se tiran más fácil si el cemento está mojado.

Paula