Atardeceres











Han ido juntándose, creando cúmulos de pequeñas gotas de agua.
Daba la sensación de que iban a estallar en cualquier momento, olía incluso a asfalto mojado. Y es que por aquí el olor a lluvía es agrio, el agua arrastra toneladas de contaminación que nos mata poquito a poquito.
De esa forma tan especial, esa que solo sabe hacerla Madrid.
Se deshacen, poco a poco, puede que llueva en otro sitio. Pero aqui, desde mi ventana, me quedo con puesta y sin novio, con el olor a lluvia sin agua.
Y ahora el cielo es azul oscuro, solo decir: Feliz día del Padre.

Paula.



25.03.2012/ 22:47
 
 Un fin de semana soleado no es una buena opción para intentar estudiar.
A mi por lo menos, como buena amante del clima mediterráneo, me gusta aprovechar los privilegios que me da España, a finales de marzo un día de pleno verano. Nosé si será el calentamiento global, el caso es que es increible.
Como era un buen fin de semana, han decidido robarme una hora de él, sí, el famoso cambio de hora, el famosísimo " a las dos serán las tres".
Un hora menos sueño y encima son las once y mi cuerpo no parece tener ganas de cama.
A pesar de todo ha si agradable.


Sentir esa sensación ya casi olvidada, esa que tienes cuando el sol te quema la piel y tienes la necesidad de ponerte corriendo a la sombra, esa que sin más te trae a la memoria el olor a piscina y te hace recordad lo bien que queda la piel dorada, los pantalones cortos y las sandalias.
Estamos a un rato de llegar a eso, el verano nos está esperando ahí al lado.
Mientras seguiré esperando, viendo como atardece desde mi ventana, cada día un poquito más tarde.



Cada día sun set from my window.




Paula